EL DINEROO

ABEJAR
Comunidad creativa de aprendizaje en red
+15 años de trayectoria y más de 400 colectivos/proyectos territoriales
Autogestiva, no subsidiada, sin fines de lucro
Sin sede física, con registro fiscal en Rosario, Argentina
Vinculada a redes pedagógicas y espacios de formación internacionales

¿Por qué hablamos de DINERO?

En ABEJAR entendemos algo muy simple y muy profundo:
en América Latina la educación, la cultura y la economía están entrelazadas, y desde siempre.

Los saberes circulan también en ferias, microemprendimientos, intercambios y proyectos productivos,
espacios que han sido históricamente desvalorizados por los centros de conocimiento tradicionales,
y que para nosotrxs son formas reales de aprendizaje, encuentro y vínculo,
trabajo creativo cotidiano y organización comunitaria.

Saber vender, intercambiar o sostener emprendimientos
no nos aleja de la poesía, la sensibilidad, la reflexión crítica del mundo
por el contrario: nos conecta con lo REAL.
Porque el ancestral saber del comercio es parte de la cultura viva latinoamericana*

Desarmamos así la pose del "No nací para eso"
y como nos enseñan las pedagogías críticas de Paulo Freire y Bell Hooks, creemos que:
no hay conocimiento sin mundo vivido*

La economía que elegimos y construimos cada día

ABEJAR es una comunidad autogestiva, nunca subsidiada y sin fines de lucro.
Sostenemos nuestras propuestas a partir de aportes colectivos, sin depender de financiamiento externo,
por cuidado de nuestra autonomía pedagógica y política.
Esto nos permite construir una economía propia, no individualista: circular, recíproca y situada,
que diseñamos cada día desde nuestros territorios, porque entendemos que
la dignidad no se negocia, y el valor no se mendiga.
No somos ONG, ni empresa orientada al lucro
que recordamos, es el excedente luego de cubrir costos y gastos, impuestos (TAX) y jornadas de trabajo,
tampoco hacemos acumulación ni reparto de ganancias.

ABEJAR funciona en red transterritorial, una comunidad educativa autogestiva y,
al mismo tiempo, un emprendimiento con finalidad social, donde el conocimiento,
el trabajo y el cuidado se construyen colectivamente.
Tal cual nos enseñan las ABEJAS.
Con el tiempo entendimos que la sostenibilidad de nuestra comunidad es poder:
cubrir costos reales e impuestos (TAX), sostener plataformas, equipos y espacios,
pagar publicidades internacionales, suscribirse a tecnologías y comprar materiales didácticos
devolver dinero a los territorios
y permitir que quienes trabajan vivan con dignidad
para seguir creando espacios de formación, encuentro, acción y pensamiento crítico.

Sin sostenibilidad, los proyectos desaparecen.

La retribución justa es reconocer el trabajo real
y eso no va en contra de lo colectivo: es parte de su cuidado.

Por eso, desde el inicio, lo decimos con claridad:
en ABEJAR no hay subsidios ni marketing solidario.
Nos organizamos porque sabemos que todxs somos parte de economías autogestivas.

Y hacer dinero juntxs, desde otros valores, también es una práctica política.

Políticas de acceso, no descuentos

No nos avergüenza el dinero de nuestro trabajo,
porque somos ABEJAS.
Para nosotrxs el dinero no es simbólico, es reais,
como decía Paulo Freire:
no se trata de estar en contra del dinero, sino de estar a favor de la justa redistribución.

En ABEJAR no negamos el dinero,
lo pensamos, lo discutimos y lo organizamos como parte de la vida comunitaria,
lo entendemos como lo que es: tiempo, experiencia, energía, compromiso, cuidado y posibilidad.

Nuestra sostenibilidad está basada en inscripciones y microeconomías colaborativas.
Esto nos ha permitido sostener una red formativa transterritorial desde hace más de 10 años,
por la que ya pasaron cientos de personas, colectivos y proyectos de distintos lugares del mundo.

Si esta formación siguiera la lógica de muchas escuelas internacionales,
podría tener valores significativamente más altos, considerando que se trata de
una formación especializada y certificada con trayectoria internacional.
Y no facilitaría las inscripciones grupales con beneficios territoriales,
ni la ciclicidad para evitar el abandono de estudios, esto es
poder volver, recursar, repetir, reingresar sin pagar de nuevo.
Que no sea así no es un problema de valor
es una decisión político´pedagógica de acceso.

No hay clientes: hay comunidad.
No competimos con cursos baratos o gratis por subsidios
que dejan de existir cuando no pueden recibirlos.
El valor de nuestra formación internacional en Pedagogías de la Tierra se sostiene
en un proceso largo, cíclico y acompañado, con comunidad viva y desarrollo de proyectos territoriales.
Convivimos con formaciones profundas y decidimos —políticamente— no excluir.

Nuestros descuentos a migrantes, inscripciones grupales y demás facilidades
son políticas de acceso
que nos permitieron construir un sistema pedagógico de admisiones
confiable, diseñado desde las posibilidades de los territorios.

Economías autogestivas (sin romanticismo)

Las economías autogestivas en ABEJAR son una práctica concreta,
tan ancestral como la reciprocidad, y sus métodos son anteriores a la mercadotecnia.
El dinero no es simbólico para nosotrxs
en cada NODO TERRITORIAL
sostiene vidas reales: proyectos, casas, familias, formaciones, viajes, comunidades.

Nuestras economías autogestivas:
no son acumulativas, son redistributivas
y no implican trabajar gratis
sirven para cubrir costos reales y sostener vidas dignas.

Venimos de décadas de activimos, militancias y voluntariados precarizados,
como un “voto de pobreza",
una hostil medalla de compromiso por la falta de recursos,
romantizar el “hacer con lo que hay”.
Nosotrxs ya lo vivimos
y fue así al principio de esta experiencia
y luego fuimos creando otras maneras
porque la dignidad empieza por casa,
y porque haciéndolo aprendemos la conciencia redistributiva.

Cada decisión económica que tomamos fortalece a toda la comunidad,
genera oportunidades, multiplica vínculos y facilita proyectos
en una red de colaboración confiable y de economía real.

Eso es lo que estamos construyendo en ABEJAR:
riqueza comunitaria, con proyección y permanencia.
Porque una comunidad viva necesita recursos.
Y porque el cuidado… también es económico.

¿Cuándo y cómo ingresamos a las economías autogestivas de ABEJAR?

Un ingreso es siempre una decisión individual y colectiva.